Hablaste con 30 clientes esta semana. ¿A quién le debes una respuesta?

Cada cliente con su historia y su próximo paso. Lo que hablaste, lo que prometiste y cuándo volver a llamar, en la ficha de cada cliente. Para que ningún negocio se enfríe por olvido.

Un CRM pensado para el asesor: cada cliente con su historial, tareas de seguimiento con fecha, propuestas que salen por correo desde la ficha, guion de llamadas y plantillas de WhatsApp.

Llamar, anotar, proponer, recordar, cerrar.

  • Revisar: Abres tus tareas del día: a quién llamar, a quién mandarle la propuesta y qué quedó pendiente.
  • Llamar: La base de llamadas con su guion. Cada llamada queda registrada con su resultado.
  • Proponer: Armas la propuesta en la ficha del cliente y sale por correo, con su valor y su vigencia.
  • Escribir: Plantillas de WhatsApp listas para enviar con un toque, con el nombre del cliente.
  • Mover: Cambias la etapa del negocio y agendas el próximo seguimiento. El historial queda solo.

Para el asesor

  • Ficha del cliente: Datos, campos propios, etapa e historial completo.
  • Actividades: Llamadas, notas y reuniones, con fecha y autor.
  • Tareas de seguimiento: El próximo paso con fecha, para que nada se olvide.
  • Propuestas: Con valor y vigencia, enviadas por correo desde la ficha.
  • Llamadas: Una base de llamadas con guion y registro de cada gestión.
  • WhatsApp: Plantillas y envío rápido por WhatsApp.
  • Adjuntos: Cotizaciones, contratos y documentos en la ficha del cliente.